viernes, 27 de noviembre de 2009

La aventura de ser maestro

Reconozco que definitivamente en algún momento de nuestra experiencia docente se siente ese malestar, pero creo que es por enfrentarnos a lo desconocido como relato a continuación.
Cuando inicie la carrera de Licenciada en Administración de Empresas, lo hice pensando en ejercer en una empresa, debo confesar que en aquella época ni por la mente pasaba ser docente, mis padres fueron maestros de educación primaria tan dedicados a su profesión que sentía que era una profesión demasiado absorbente e incluso en su vida personal, ya que un maestro debía seguir siendo ejemplo aun fuera del horario de trabajo, cuando llega la oportunidad a mi vida, me empiezo a involucrar en las formas de transmitir conocimientos, al principio como la lectura dice fue de ensayo y error, la inexperiencia me hacia aplicar el mismo método en todos los salones y obviamente los resultados no eran favorecedores, además debía investigar casi a diario los temas relacionados con las asignaturas que impartía y eso hacia que prácticamente no tuviera vida personal, aunado a esto el temor inicial de estar frente a un grupo de jóvenes inquietos que al inicio de mi carrera casi eran de mi edad resultaba estresante, a medida que transcurre el tiempo, como dice mi padre, le fui encontrando el sabor a esta profesión y me di cuenta que cada individuo es diferente y por lo tanto no puedo aplicar el mismo método a todos por igual, y entendí que debía sentir lo que transmitía, que debía primero entender las inquietudes del grupo al que me dirigía para saber de que manera llegar a ellos, captar su atención y despertar su interés, fue difícil, el medio en el que nos desarrollamos posee características que hacen difícil la valoración de la educación como medio para la superación y la calidad de vida.
En ocasiones el conformismo hace de los jóvenes mediocres sin aspiraciones y hay que encontrar formas de motivación para contrarrestar la indiferencia manifestada, lograr establecer una comunicación verdadera que nos permita entenderlos para lograr que ellos nos entiendan.
EL camino no ha sido fácil, pero a medida que vas comprendiendo que te diriges a una pluralidad de individuos todos diferentes y te haces valer del consejo de colegas, de la enseñanza de nuestros maestros y del entendimiento de nuestros educandos, vas obteniendo confianza, y entonces cada clase, se convierte en toda una aventura, en algo diferente cada dia que nos enriquece mas como profesionistas y como personas.

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